¿Qué demonios importa si uno es culto, está al día o ha leído todos los libros? Lo que importa es cómo se anda, como se ve, cómo se actúa después de leer. Si la calle y las nubes y la existencia de los otros tienen algo que decirnos. Si leer nos hace, físicamente, más reales"
Cada 19 de enero, fecha correspondiente al cumpleaños de Edgar Allan Poe, aparecieron en la tumba de este tres rosas y una botella de coñac a medias. Esta práctica duró mas de cincuenta años, siendo en el 2009 la ultima vez que sucedió.
Según el encargado de la casa-museo dedicada a la figura de este poeta estadounidense, el responsable de situar en la tumba dichos objetos era un individuo con abrigo negro, bufanda blanca y sombrero de ala ancha que se presentaba cada año de madrugada.
Edgar Allan Poe murió el 7 de octubre de 1849, después de estar tres días desaparecido y vistiendo una ropa diferente a la que llevaba el día de su ausencia y ser ingresado en el hospital de la universidad Washington. Aunque nunca se aclaró la causa, ya que no gozo de ningún momento de lucidez en el tiempo que transcurrió su estancia, Poe padecía diversos síntomas asociados con su alcoholismo y depresión, además de una frágil salud.
Entre las teorías sobre las causas de su muerte, encontramos el suicidio, el asesinato, el cólera, la rabia, la sífilis e incluso haber sido captado por agentes electorales que lo indujeron a beber para hacerlo votar y luego, ya en estado de embriaguez, abandonarlo a su suerte.