¿Qué demonios importa si uno es culto, está al día o ha leído todos los libros? Lo que importa es cómo se anda, como se ve, cómo se actúa después de leer. Si la calle y las nubes y la existencia de los otros tienen algo que decirnos. Si leer nos hace, físicamente, más reales"
En un agujero en el suelo, vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad.
El hobbit, J.R.R. Tolkien
¿Qué buscas, mujer? ¿Protección? ¡Si supieras! Ni siquiera soy capaz de enfrentarme a mis debilidades. ¿Crees que alguno de ellos te haría más daño del que te estoy haciendo yo?
¿Lo quería? Sólo disfrutaba sabiéndose mirada y deseada. Le complacía que los ojos de Arnau no pudieran apartarse de su cuerpo; la satisfacía su evidente desazón cuando ella dejaba de tentarlo: ¿era eso querer? Aledis intentó encontrar respuesta, pero no transcurrió mucho tiempo antes de que su mente volviera a vagar por aquella satisfacción antes de caer dormida.
Hombres y mujeres son animales en proceso de aprendizaje. Si no te das cuenta de lo que han aprendido, es que estás ciega. Son seres siempre cambiantes, que siempre mejoran, que siempre engrandecen su visión y las capacidades de sus corazones. No dices toda la verdad cuando hablas del siglo más sangriento; no ves la luz que brilla con más intensidad, por contraste con la oscuridad; ¡No ves la evolución del alma humana!
El mundo se hunde en la depravación y el caos; como siempre, o peor.
La reina de los condenados, Anne Rice
“Para escribir novelas hay que estar loco. Loco por contar grandes verdades mediante pequeñas mentiras.”
César Fernández García
Cambiamos, pero no cambiamos -pensó-. Crecemos en sabiduría pero no estamos libres de errores. Solamente somos humanos durante todo el tiempo que vivamos; éste es el milagro y la maldición.
Idelfonso Falcones tardó 4 años en escribir La catedral del mar, de la cual se vendieron en menos de un año mas de un millón de ejemplares solo en España.
El autor declara que solo le dedicó una hora durante las mañanas, antes de ir al trabajo y otra a su regreso por la noche.
¿Que se le pasaría por la cabeza esa mañana en la que empezó escribir? Seguro que ni imaginó la trascendencia que tendrían sus actos.